Los sapos de la memoria De Graciela Bialet
Camilo, es un Joven de 17 años con una obstinada firmeza, con remolinos de furia y ternura que comienza a buscar su identidad y sólo la alcanza a través de diversos caminos donde la verdad aparece en dolorosas escenas.
Su abuela (con quien vive), Rogelio (un amigo de su padre), el Profesor de Civismo y Carola, van haciendo que Camilo descubra que hay muchas que ignoraba, y decide abocarse a ellas…
“Alguien dijo que no sólo debíamos recordar a esos muertos en sus propias vidas, sino a todos los que pudieron haber nacido y no lo hicieron a raíz de aquellas matanzas. Cuando escuché ese argumento me sentí casi un privilegiado: yo había sobrevivido.”
“Para mí fue un verdadero descubrimiento ese informe. ¿Por qué nadie me habría hablado sobre su existencia? Jamás imaginé que a tantas personas les había pasado lo de mis viejos. Hasta ese día yo creía que lo ocurrido a los míos era lacra privada, un secreto bochornoso e inconfesable, algo así como tener un enfermo de SIDA en la familia.”
En muchos aspectos, Camilo se parecía a su madre. Como ser:
“La abuela Esther opina que a demás de la sonrisa herede de mi mamá el mismo estropeado y desordenado gusto para la música.”
Su abuela (con quien vive), Rogelio (un amigo de su padre), el Profesor de Civismo y Carola, van haciendo que Camilo descubra que hay muchas que ignoraba, y decide abocarse a ellas…
“Alguien dijo que no sólo debíamos recordar a esos muertos en sus propias vidas, sino a todos los que pudieron haber nacido y no lo hicieron a raíz de aquellas matanzas. Cuando escuché ese argumento me sentí casi un privilegiado: yo había sobrevivido.”
“Para mí fue un verdadero descubrimiento ese informe. ¿Por qué nadie me habría hablado sobre su existencia? Jamás imaginé que a tantas personas les había pasado lo de mis viejos. Hasta ese día yo creía que lo ocurrido a los míos era lacra privada, un secreto bochornoso e inconfesable, algo así como tener un enfermo de SIDA en la familia.”
En muchos aspectos, Camilo se parecía a su madre. Como ser:
“La abuela Esther opina que a demás de la sonrisa herede de mi mamá el mismo estropeado y desordenado gusto para la música.”
Comentarios
Publicar un comentario